Cómo trabajamos

Un modelo práctico para construir DPI confiable — y la capacidad para sostenerla.

Pasamos de la ambición a una infraestructura digital que escala. Empezamos por el reto institucional, co-diseñamos con tu equipo y dejamos capacidad instalada.


Empezamos por el reto.

Clarificamos el problema público, el contexto político y la realidad técnica antes de cualquier decisión de arquitectura o de proveedor.

Dos formas de abordar un proyecto de DPI
✕ Centrado en la herramienta✓ Centrado en las personas y el reto
Empieza por una plataformaEmpieza por el valor público
Adapta al gobierno alrededor del softwareDiseña alrededor de las personas y las instituciones
Genera dependencia (lock-in)Preserva el control y la soberanía del cliente
Mide éxito por el despliegueMide resultados, aprendizaje y capacidad instalada

Para tu institución, esto se traduce en algo concreto: menos dependencia de un proveedor, más control sobre tus datos y decisiones, y un equipo que queda capaz de sostener la solución — no solo un sistema entregado.

La herramienta guía el proceso; tu equipo lo dirige.

El criterio del equipo manda. Co-diseñamos contigo —desarrolladores, ingenieros, diseño, dirección de gobierno digital, área jurídica— y la herramienta estructura la conversación para que la inteligencia colectiva se vuelva decisiones trazables.

Nuestra meta es dejarte capaz.

Acompañamos para que tu institución desarrolle una fábrica de software propia: método, plantillas, criterios de salvaguardas y un proceso repetible. Si falta una especialidad (p. ej. arquitectura), ayudamos a definir el perfil y a incorporarlo — para que la capacidad quede en tu equipo.

Mientras esa capacidad se construye, la IA opcional de la herramienta ayuda a cubrir la brecha en cada etapa: anticipa riesgos, señala pistas legales y de salvaguardas, hace visibles las restricciones del equipo y trae a la vista lo aprendido en proyectos anteriores. Propone; tu equipo decide.

El recorrido

Un recorrido guiado, en tres fases.

Una sola narrativa: entender → co-diseñar → preparar la implementación. Tres fases y siete etapas, con las salvaguardas informando la arquitectura desde el primer prototipo.

1 · Entender E0–E2 — Diagnóstico del equipo, base de conocimiento y encuadre: clarificamos el problema, la propuesta de valor y las salvaguardas.De tu equipo: dirección y quienes son dueños del reto.
2 · Co-diseñar E3–E5 — El taller, capturado en vivo: de personas e historias al prototipo probado con personas usuarias.De tu equipo: producto, diseño y desarrollo — y personas usuarias.
3 · Preparar la implementación E6 + — Hoja de ruta, detalle de cada componente y acompañamiento hacia una implementación que escala.De tu equipo: perfiles técnicos, jurídico y salvaguardas.

La duración se adapta a cada reto —no hay una fórmula fija—; el ritmo lo marca tu equipo y el alcance del proyecto.

Las siete etapas, a detalle:

  • E0Arranque“Vamos a construir una autopista.”
  • E1Propuesta de valor“A dónde queremos llegar.”
  • E2Requisitos y salvaguardas“Esto es lo que necesitamos.”
  • E3Personas e historias“Quiénes la usarán.”
  • E4Prototipo rápido“Así se vería.”
  • E5Alta fidelidad + pruebas“Probemos el primer tramo.”
  • E6Hoja de ruta“Toma los planos, sigamos.”

Lo que te llevas.

Los seis son estándar en todo acompañamiento — no un menú opcional.

Una solución bien definida

El problema planteado con claridad y la solución especificada. Deja de ser una idea vaga y se vuelve algo accionable.

Un equipo alineado

Trabajando sobre el mismo contexto, que ya no se pierde entre personas ni entregas.

Un prototipo

Tangible y probado con personas usuarias reales.

Una hoja de ruta de implementación

Con especificaciones y entregas priorizadas.

Una ruta hasta el desarrollo

Sabes cómo avanzar de la planeación al desarrollo, sin quedarte a medias entre el plan y la construcción.

Capacidad instalada

Tu equipo aprende a hacerlo, no solo recibe un entregable: el método se queda en casa y la próxima vez pueden repetirlo sin depender de nadie.

Empieza con un reto concreto. Basta una idea inicial.

Esto es lo que produce una primera conversación:

Encuadre del retoMapa de actoresFactibilidadOpciones de pilotoMapa de riesgos (incl. lock-in y soberanía)Próximos pasos

Principios rectores

Las reglas que sostenemos.

  1. 01

    Las salvaguardas primero.

    La eficiencia está subordinada a los derechos.

  2. 02

    La universalidad precede a la sofisticación.

    Primero que sirva para todas las personas; después, la sofisticación.

  3. 03

    Co-creación real,

    hombro a hombro con tu equipo.

  4. 04

    Reutilizar antes que construir

    — bienes públicos digitales (DPGs) e interoperabilidad.

  5. 05

    Transparencia radical

    y auditabilidad.

El control siempre es del cliente.

El gobierno conserva el control sobre las decisiones, los datos, la contratación y la entrega final. Clarificamos el problema, la arquitectura y la ruta; la propiedad sigue siendo tuya.

Preguntas frecuentes

Contratación, propiedad, datos y continuidad.

¿Quién es dueño de los entregables y la propiedad intelectual?

Tu institución. El gobierno o cliente es dueño de los datos, los entregables y la propiedad intelectual. DPI Lab no retiene nada: clarificamos el problema, la arquitectura y la ruta; la propiedad sigue siendo tuya.

¿Cómo funciona la contratación?

El apoyo temprano es pro bono (encuadre, revisión de arquitectura, primer piloto). La implementación a mayor escala se estructura por separado, con aliados. La contratación y la decisión siempre están en manos del gobierno.

¿Qué pasa con los datos?

La herramienta es para artefactos de diseño, no para datos de producción: no se introducen datos personales ni sensibles de la ciudadanía. Y tu contenido nunca se usa para entrenar modelos de IA.

¿Y la continuidad cuando termina el acompañamiento?

El objetivo es capacidad instalada: el método, las plantillas y los criterios quedan en tu equipo. Puedes repetir el proceso —y sostener la solución— sin depender de nosotros.

¿Listo para conversar sobre tu reto institucional?